La Unión Tranviarios Automotor (UTA), gremio adherido a la CGT, advirtió que podría tomar medidas de fuerza la próxima semana en la zona del AMBA si la audiencia programada para mañana miércoles 26 de marzo no arroja resultados positivos en la negociación salarial. En la última reunión celebrada en la Secretaría de Trabajo, los empresarios del sector no presentaron ninguna oferta de incremento salarial, lo que agudizó el malestar dentro del gremio que lidera Roberto Fernández.
“Los funcionarios de transporte se esconden y nos llevan a un conflicto sin resolver la estructura de costos y con ella, el incremento salarial, proyectando la adecuada recomposición que los trabajadores merecen”, expresó la organización sindical en un comunicado oficial.
El centro del conflicto radica en la Resolución 8/2025 de la Secretaría de Transporte, que establece que los trabajadores del sector no recibirán aumentos salariales hasta junio de 2025. Esta medida fue duramente criticada por la UTA, que denuncia la falta de diálogo y soluciones concretas por parte del Gobierno. Ante este panorama, el gremio se mantiene firme en su postura y, de no lograrse un acuerdo en la próxima audiencia, podrían convocar un paro para el viernes 28 de marzo, afectando el transporte público en todo el país.
Paro de colectivos
En un contexto de creciente tensión sindical, la Confederación General del Trabajo (CGT) también anunció un paro general para el jueves 10 de abril. La medida será acompañada por una movilización en el centro porteño el día anterior, coincidiendo con la marcha de los jubilados que ha tomado fuerza en las últimas semanas.
El triunviro de la CGT, Héctor Daer, confirmó que las acciones sindicales tendrán una duración total de 36 horas, comenzando con la concentración del 9 de abril al mediodía. Además, los gremios anunciaron su participación en la movilización del lunes 24 de marzo, en conmemoración del Día de la Memoria.
El reclamo principal de la CGT y la UTA es la posibilidad de negociar paritarias libres y un aumento para los jubilados. Con un escenario económico marcado por la inflación y la pérdida del poder adquisitivo, los sindicatos endurecen su postura y preparan medidas de acción directa.
Día de la Memoria
En tanto, una columna de dirigentes y gremios de la CGT se sumaron a la manifestación del 24 de marzo, donde se recordó el inicio de la última dictadura militar. Frente a la coyuntura descrita, la CGT reafirmó que el 67 por ciento de los desaparecidos fueron trabajadores y la dictadura cívico-militar además de disolverla como confederación, “intervino sindicatos, anuló la representación obrera en organismos estatales y suspendió el derecho a huelga".
Pero fue más allá de las letras de molde y los comunicados de ocasión para hacer también suya la definición de memoria, verdad y justicia. El viernes recibió a los organismos de derechos humanos, al padre de Pablo Grillo y no dejó esas expresiones sin contenido, aún con un debate interno de años, enmarcó el 24 de Marzo de cara al modelo económico, político y social de la Casa Rosada para la etapa que comenzó en 2023. Por esa senda recordó que “el blanco central de la política represiva fueron los delegados y miembros de las comisiones internas, que fueron centrales en la defensa de los derechos laborales".
Para lo que fue este lunes su presencia en las calles, la central obrera concentró desde las 14 del lunes en Diagonal Sur y Perú., como en otros puntos neurálgicos del centro porteño, hubo secretarios generales como Héctor Daer, Andrés Rodríguez, Sergio Palazzo, Hugo Moyano, Rodolfo Daer, Maia Volcovinsky, Julio Piumato entre otros y hubo columnas de los distintos gremios confederados en la multitud convocada.